Falso techo: ventajas y tipos

Repair4U - Ventajas y tipos de falsos techos

Además de ser grandes aliados como aislantes térmicos y acústicos, los falsos techos son un recurso perfecto para embellecer los interiores de cualquier espacio

Los elementos constructivos del hogar son parte fundamental en cualquier proyecto, ya sea una vivienda o un espacio laboral. El diseño y decoración de interiores ofrece un amplio catálogo de soluciones que, al margen de mejorar las condiciones técnicas de los espacios, pueden contribuir a sumar atractivo a los mismos. Los falsos techos son ese tipo de elementos capaces de explorar ambas dimensiones añadiendo estilo y funcionalidad.

Sus aplicaciones trascienden del mero aspecto práctico convirtiéndose en grandes aliados a la hora de dotar a cualquier estancia de una estética singular. Un precio seductor, una sencilla instalación y una naturaleza versátil son algunos de los atractivos de los falsos techos.

Ya sea para completar el diseño de una oficina o como parte de la decoración del salón, el baño o el dormitorio, conocer sus tipos y las ventajas de su instalación te dará una idea de la gran cantidad de aplicaciones que pueden ofrecerte. Si tienes dudas de cuál es la mejor solución, recurrir a los profesionales te será de gran ayuda. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Ventajas de los falsos techos 

Paredes, suelos y techos suelen concebirse como elementos constructivos que, con mayor o menor acierto, se engalanan con el fin de sumar atractivo al conjunto. El papel que cumplen dentro de la decoración de cualquier espacio trasciende, sin embargo, de la mera aplicación estética. Su dimensión funcional es su principal activo aunque, en  el caso de los falsos techos, aúnan en un mismo elemento atractivo y practicidad. ¿El motivo? Básicamente, las ventajas que su instalación supone tanto en viviendas como en oficinas o espacios comerciales. Las principales son:

  1. Aislante térmico y acústico: Una de las bondades de los falsos techos es su capacidad para ejercer un efecto aislante, ya sea por su propia composición o por la posibilidad de incorporar otros componentes que contribuyan a ello. La colocación de estos sistemas permite reducir la reverberación o el eco, algo muy recomendable, fundamentalmente, en oficinas o espacios comerciales.
  2. Resistencia a la humedad y el fuego: En contra de lo que pueda parecer, instalar un falso techo en habitaciones sujetas a condiciones particulares de humedad, tales como baños, vestuarios o cocinas, es perfecto para mejorar su resistencia a la humedad y, lo mismo ocurre en estancias con instalaciones eléctricas.
  3. Instalaciones ocultas: Es una de sus ventajas más aplaudidas y es que, la colocación de un falso techo permite alejar de miradas indiscretas otro tipo de instalaciones tales como sistemas eléctricos o de climatización y aire acondicionado. Además, disponer de estos elementos facilita la reparación de averías dado que, las placas, pueden retirarse sin demasiadas complicaciones.
  4. Fácil instalación: Al igual que en el caso anterior, su instalación es otro de sus grandes atractivos. La intervención profesional en este sentido es determinante.
  5. Atractivo estético: Su aportación estética es incuestionable y es que, en función del tipo elegido, la colocación de un falso techo puede añadir encanto a los ambientes gracias a los acabados, colores, materiales e, incluso, las posibilidades que ofrece a la hora de colocar sistemas de iluminación.

Tipos de falsos techos

En líneas generales podemos distinguir entre dos grandes tipos de falsos techos aunque, a su vez, cada uno de ellos ofrece diferentes subcategorías en función de los materiales de los que estén fabricados sus placas. Hablaríamos, por tanto de:

  • Techos registrables: Se asientan sobre una estructura metálica anclada al techo original. Son la opción más habitual en oficinas y comercios ya que, además de unos acabados discretos y atractivos, permiten ocultar instalaciones eléctricas o similares y pueden desmontarse fácilmente. En lo que a materiales se refiere, sus placas son ligeras y están  disponibles en yeso laminado, fibra mineral, yeso y fibra de vidrio o metálicas, fundamentalmente.

  • Techos continuos: La diferencia principal con respecto a los anteriores hay que buscarla en su instalación y es que, mientras los techos registrables disponen de una estructura metálica, esta variedad se asienta sobre una estructura de montantes. Lo habitual es que sus placas sean de escayola o yeso laminado aunque la continuidad está garantizada gracias al uso de pastas o cintas que fortalecen las uniones entre las placas.

Como ves, las propiedades de los falsos techos son de lo más atractivo. Ya sea porque estés buscando mejorar la vertiente funcional de tus espacios como si lo que necesitas es dotarlos de un atractivo singular, nuestros expertos te ayudarán a dar con  la mejor solución.

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