Planta cara a la humedad en casa

Repair4U - Planta cara a la humedad en casa

Las manchas de humedad o el exceso de la misma no sólo resultan antiestéticas sino que pueden suponer riesgos para la salud

Una casa es un espacio en el que, quien más y quien menos, se siente seguro, reconfortado, tranquilo. Sin embargo, son muchos y muy variados los problemas que pueden amenazar el status quo del hogar. Las humedades son una de las cuestiones que, con mayor frecuencia, causa los desvelos de muchos propietarios que, sin apenas darse cuenta, se ven rodeados de esas antiestéticas e insalubres manchas tan características.

Detectar oportunamente su aparición así como el origen del problema puede ahorrar tiempo y esfuerzo a la hora de solucionar el problema. Lo mismo ocurre con  la prevención y es que hay pequeños gestos que pueden ayudarte a evitar estas incómodas visitas. Dicen que la información es poder y, en materia de humedades, el conocimiento es fundamental para identificar el problema y evitar males mayores.

¿Crees que tu casa está al borde de verse salpicada de humedades? ¿Las manchas colonizan tus paredes y no sabes cómo poner remedio? Saca papel y lápiz porque te contamos todo lo que necesitas saber para acabar con el problema.

Tipos de humedades y causas frecuentes

Antes de buscar la solución al problema y saber si puedes atajarlo solo o necesitarás de los servicios de un fontanero o un experto en reformas, es preciso conocer qué tipos de humedades son las más frecuentes. En este sentido podemos hablar de humedades por:

  1. Capilaridad: Este tipo de humedades tienen su origen en el agua que sube del suelo y, en general, atraviesa los materiales porosos, ascendiendo por las paredes. Su origen también puede estar en una avería relacionada con la fontanería de la vivienda aunque, en ambos casos, pueden ocasionar desgaste acelerado de los materiales constructivos, ser una amenaza para la instalación eléctrica, dañar los muebles, problemas estéticos….
  2. Condensación: Es una de las causas de humedad más frecuentes y suele estar localizada en duchas, baños, cocinas… aunque cualquier estancia que no cuente con un correcto aislamiento térmico puede convertirse en escenario de este tipo de humedades. Una mala instalación de la calefacción, defectos en la construcción o unas ventanas más colocadas pueden ocasionar estas humedades que, entre otras cosas, pueden afectar a la climatización de la vivienda, ocasionar malos olores e, incluso, propiciar la aparición de moho.
  3. Filtración: En este caso la presencia de agua es evidente y es que la humedad termina por evidenciarse mediante la filtración de la misma. Su origen puede estar en el propio contacto con el exterior o con alguna avería de la instalación y, en cualquier caso, hay que contar con profesionales para solventar el problema.

Soluciones y prevención

Cada tipo de humedad requiere de una solución particular ya que, no es lo mismo que el origen tenga que ver con una avería de la instalación que su causa venga determinada por un mal aislamiento térmico. En el caso de las humedades por condensación, por ejemplo, la correcta instalación de unas ventanas adecuadas, una ventilación adecuada o el uso de deshumidificadores pueden contribuir a combatir el exceso de humedad.

Si el problema tiene que ver con humedades consecuencia de subidas capilares o filtraciones  será necesario acometer un correcto mantenimiento de las cañerías y desagües o aislar correctamente las paredes utilizando, por ejemplo, pintura antihumedad o revestimientos apropiados. En cualquier caso, son los profesionales quienes mejor pueden asesorarte sobre la mejor solución al problema. 

Algunos trucos sencillos para luchar contra las humedades

  • Ventilación: Sencillo y económico. Adoptar como rutina ventilar correcta y diariamente tu casa es una de las fórmulas más fáciles de prevenir la aparición de humedades.
  • El baño: Hay ciertas estancias más propensas a acumular humedad y el baño es una de ellas. La mejor manera de evitar que aparezcan manchas de humedad o moho pasa, una vez más, por ventilar correctamente y secar superficies tales como espejos, ventanas o paredes cuando termines de ducharte o notes que hay un exceso de condensación.
  • Plantas: La vegetación es una parte habitual del diseño y decoración de interiores pero has de saber que hay ciertas plantas más recomendables que otras para combatir la humedad. La palma de bambú, la hiedra o los crisantemos son algunas de las más indicadas.
  • Reduce la producción: Otra fórmula perfecta para evitar la humedad tiene que ver con su producción. Reducirlo es tan sencillo como interiorizar pequeños gestos como tender fuera de casa, tapar las ollas al cocinar o usar la campana extractora.
  • Remedios naturales: Si se trata de eliminar el olor o limpiar las manchas de humedad y moho siempre puedes recurrir a trucos caseros como el carbón activado o el vinagre blanco.

 

Con independencia del tipo de humedad que amenace tus paredes, suelos o vivienda en general, hay algunas señales que te ayudarán a detectar el problema. El vaho en espejos y ventanas, el moho en paredes o techos así como las pinturas o yesos desprendidos te darán pistas de que algo no va bien. Un asesoramiento profesional es la mejor garantía para que ningún tipo de humedad vuelva a quitarte el sueño. ¡Consúltanos!